Laura Londoño Echeverri
Abogada
18
de mayo de 2017
¿ES IMPORTANTE LA ÉTICA EN LA POLÍTICA
MODERNA?
Desde el punto de vista
de la Justicia y el Bien Común
A primera vista es una pregunta “fácil” de
responder, y se diría que indudablemente “SI ES MUY IMPORTANTE”, pero centremos
este primer análisis en el ¿Porqué es importante? O más bien, siempre he tenido
la concepción de que la ética esta aferrada indudablemente a todas las acciones
que tienen que ver con la sociedad, como la política, y es precisamente porque
todas estas disciplinas y la ética tienen como objetivo exactamente lo mismo,
que es el Bien Común.
Aristoteles en su obra “La Política”, la
establece como el arte del bien común; en otra de sus obras “Ética Nicomaquea”,
establece la ética como el carácter y comportamiento atribuible a una
comunidad, es aquella acción que persigue un fin , ese fin es el bien y ese
bien es el fin de todas las acciones del hombre. Palabras más palabras menos,
lo que quiere decir es que la ética persigue un fin y que este fin es el bien
común.[1]
Para los Griegos no era posible entender la
existencia de la política sin la ética, “Toda polis tiene un ethos”, es decir
toda política debe tener una ética desde su desarrollo. Esta idea elemental fue
una de las fundadoras de la filosofía griega, ambas siguen siendo la
justificación racional y moral del poder, aunque reiteradamente los hechos históricos
las muestren violentadas e intenten separarlas.
La figura de Nicolas Maquiavleo es central ya
que no sólo la separa la política de la ética sino que les da
autonomía, considera que la política cuenta con sus propias leyes y debe
de aplicarlas. El tema central de su obra “El Príncipe” es analizar la forma de obtener y conservar
el poder. Maquiavelo plantea la manera en que el gobernante debe de actuar para
llegar al poder y mantenerlo; Asegura que el gobernante debe lograr que el
pueblo lo ame lo suficiente pero también le tema lo necesario. Maquiavelo “permitia”
el uso de los medios inmorales por parte de los gobernantes para conseguir una
finalidad, pero nunca dudó de que “La corrupción moral de un pueblo hace
imposible el buen gobierno”. Para él es distinta la moralidad del gobernante
que la del ciudadano.[2]
Desde allí se genero una primera inquietud
con la separación de la ética y la política, la sociedad evoluciono y en la
Modernidad comenzaron a surgir otras controversias mayores en cuanto a este
tema, pues los gobiernos idealizados por la democracia, la Política ya no era
determinada por la voluntad humana, sino más bien por el mercado, un mecanismo
totalmente ajeno a la voluntad del ser humano, y ese es el mayor problema en
los gobiernos actuales.
La
política no puede
ser entendida sin los valores que la inspiran como la libertad, la
justicia y la igualdad. La primera no se puede
entender sin responsabilidad y con límites que fomenten la justicia y ésta a
su vez propicie la igualdad de oportunidades. Estos valores deben de ser de
carácter social, deben ser comunes, objetivos y deben poder cumplirse.
Como ya vimos anteriormente la ética y la política
tienen un estrecho vínculo entre si, ambas buscan el bien común y se deben
desarrollar dentro del marco de algunos valores entre ellos la justicia; Este
estrecho vínculo es el mismo que tienen la justicia y el bien común, aunque
ambas sean muy relativas, y con relativo, me refiero a que lo justo no es igual
para todos los ojos; y cuando se habla de común, es generalizado, pero en esa
generalización siempre hay un espacio puede que sea pequeño pero existe, para
los cuales no es bien, no es bueno, no es justo.[3]
Para contextualizar los conceptos de justicia
y bien común voy hablar de la situación política actual que vive Venezuela y
que afecta tanto la situación social como la situación económica, dejando al país
en una gran crisis, más bien llamada “La crisis del Postchavismo”.
No es justo para el pueblo Venezolano pasar
por la situación social en la que están, donde la policía, y demás
organizaciones “defensoras” están reprimiendo sus derechos ciudadanos, no es
justo que por malos gobernantes los niños y jóvenes tengan que suspender su
educación, pero por el bien común, los opositores y no solo los opositores, el
pueblo esta en protesta de estas malas políticas o más bien esta mala
administración política, económica y social de los dirigentes venezolanos.
A modo de conclusión, es innegable la relación
que existe entre la ética y la política, al igual que la relación entre la
justicia y el bien común; ambos binomios son importantes y cuestionables, es
decir, todas las personas tienen diferentes puntos de vista de cada uno de los
conceptos (Ética y Política - Justicia y Bien Común), y es que a decir verdad,
es muy subjetivo el concepto, o precisamente el concepto no es el subjetivo, es
muy claro, es más bien la aplicación de estos, como lo vemos en la situación de
Venezuela[4], de
lo justo y lo correcto para todos los gobernados, pero y entonces ¿Existe
relación entre la ética del gobernante actual de Venezuela y la manera en como
esta administrando política, social y económicamente el país?.
En este sintético ejercicio en el que la justicia y el bien común se establecen como parámetros para su desarrollo es de clarificar que la pregunta pretendía más que indagar sobre la importancia, buscaba encontrar el nexo de necesariedad y complementación entre la ética y la política. En algunos párrafos hay que clarificar mejor las ideas y se debió tratar algunos autores para darle mayor rigor académico.
ResponderEliminar